EMBAJADA MORA

El lunes de fiestas, a las 17:00, y tras acorralar a los cristianos en su castillo, las huestes moras enviarán un Embajador para instarles a abandonar su lucha. Tras la negativa de éstos, se entablará una encarnizada batalla que finalizará con la victoria del bando moro, po rlo que la bandera de la media luna oneará en lo alto del castillo.

 

 

Plegaria Mora:

 

¡ALÁ, gran ALÁ! Tú el poderoso. El único

Señor de cielo y tierra; cuya sola mirada el rayo

enciende, cuya potente voz el orbe llena.

Míranos con los ojos con que un día miraste a

Mahoma, el gran profeta, y dadnos el valor que es

necesario para salir airosos en la empresa.

¡Único Alá! No me abandones; nuestras armas

dirige en la pelea y en vez del pendón de los

Cristianos, que en ese castillo el aire orea, pongamos

de Mahoma el estandarte, y nuestra media luna allá se

vea.

Más si escrito está que en esta lucha dejemos

en España la existencia, nuestros ojos dirige

compasivo a la invicta ciudad, a la gran Meca y

podamos gozar de las delicias que allá en el paraíso

nos esperan.

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Moro: Ah del Castillo.

 

Cristiano: Quién llama?

 

Moro: Un embajador.

 

Cristiano: Qué quiere?

 

Moro: Dile a tu Señor que salga.

 

Cristiano: El que me busca, quién es?

 

Moro: Yo que traigo una embajada

de mi Señor Alhamar,

insigne Rey de Granada.

 

Cristiano: Seas bien venido moro,

explícate sin tardanza,

porque comprender no puedo,

de tu venida la causa.

 

Moro: Voy a decírtelo al punto,

pero escúchame con calma,

pues te interesa muy mucho

meditar mis palabras.

 

Cristiano: Habla pronto, dinos luego,

que quieres con tu embajada.

 

(Pausa se acerca al castillo)

 

Moro: Allá voy, estadme atento,

y atended a lo que digo.

(Pausa)

El victorioso Alhamar,

el Rey de todos querido,

el que conquista las plazas,

con solo decir lo pido.

Ante quien los muros se abren,

a quien se rinden Castillos,

aquel adalid valiente.

Tan generoso y benigno,

que después de vencer,… da

cuanto le pide el vencido.

A quien muchos de vosotros,

en rica cuna nacidos

le tributáis homenaje.

A quien moros, beduinos,

marroquíes y otros muchos

por Rey han reconocido,

me envía a vos como jefe,

de estos buenos Callosinos,

para enviaros salud,

Rey generoso Rey digno,

insigne Español valiente,

esforzado y aguerrido,

Mahomet Alhamar, Señor,

es dueño de cuanto ha visto,

y España ya casi toda

esta bajo su dominio.

Solo le resta poner

sus tiendas aquí. … y hoy mismo

sino atendéis mis palabras,

sino queréis ser mi amigo

han de asaltar este pueblo

mis alfanjes atrevidos.

Polop, apenas mi gente,

acampada cerca ha visto

sin oponer resistencia

al momento se ha rendido.

En Nucía antes de ayer

ha sucedido lo mismo.

Y vosotros, aunque fuertes,

no seréis tan atrevidos

que intentéis ponerle diques

á mi Rey á mi caudillo.

El sabe que padecéis:

el conoce que aburridos

por el hambre, estáis ahora

metidos en un conflicto.

Y entre tantas privaciones;

en ese estado tan mísero,

no queréis permanecer

seguro estoy; segurísimo.

Yo os sacaré de miserias;

os daré mi brazo amigo;

os proveeré de riquezas

y de grandes beneficios.

En cambio, dadnos la plaza

y cedednos el castillo.

No queráis ser orgulloso;

que como os tengo ya dicho

es mi Señor Alhamar

tan bondadoso y benigno,

tan afable y tan cortés,

que cuantos le han conocido

les pesa solo aquel tiempo

que por Rey no le han tenido.

A vos Cristiano valiente

ha de suceder lo mismo,

luego disfrutes su trato

y su proceder tan fino.

El os colmará de dones;

respetará a vuestro Cristo;

no impedirá vuestros cultos;

no estorbará vuestros ritos.

Viviréis como queráis

en vuestros propios asilos

nosotros habitaremos

únicamente el Castillo.

El no quiere mas que ser Rey

de España pero digno

del valiente pueblo godo;

no monarca femenino

solazado entre placeres

y abrumado por los vicios.

Cuanto mas vale Alhamar

que vuestro Rey don Rodrigo.

Si aceptáis pues mis ofertas,

veréis cuantos beneficios

ha de reportar al pueblo

nuestro suave dominio.

(Pausa)

¿Qué mas queréis españoles?

os parece poco alivio

sacaros de la miseria

tenderos su patrocinio.

No creo que estáis tan ciegos

que desconozcáis lo digno

de las palabras, pues ellas

son hijas de mi cariño.

No trato de deslumbraros;

no creáis que fementido

os haga tan bellos planes

para después destruirlos.

Lo que digo con la boca

con el corazón lo digo.

No soy falso ni lisonjero;

mis obras son mis testigos.

Y en vista de esto ¿Qué hacéis?

¿Resistir?.... No lo confío;

pero si por el contrario

vuestro carácter altivo

no quiere reconocer

a mi Rey por su caudillo;

si despreciáis con orgullo,

de Español mal entendido,

las buenas proposiciones

que en su nombre os hago!.......oídlo;

la cólera de Mahoma

se estrellará en vuestros hijos;

vuestras casa, vuestros campos,

todo será destruido,

y vuestras bellas cristianas,

recreo de los moriscos.

No resistáis; dad la plaza,

y entregadnos el Castillo.

Imitad a los otros pueblos

que se nos han adherido

sin violencia porque veían

que era inútil resistirnos;

porque veían nuestro Ejercito

formidable y atrevido

y vuestro reino en las manos

del infame Don Rodrigo.

Estáis sin Rey, nada queda

de los tiempos primitivos,

derecho igual que vosotros

tengo yo; pues hace tres siglos

saciasteis a los Romanos,

y este pueblo siempre ha sido

del conquistador mas fuerte

mas valiente y atrevido,

ha llegado pues mi hora;

conquistasteis y conquisto.

Bien conoces las razones

poderosas que te he dicho;

resistir es imposible,

es necesidad….. desatino;

es querer ponerle diques

a un León embravecido;

es querer buscar la muerte,

desolación y exterminio.

Si Cristiano Alá permita

que tu corazón de risco

hoy se ablande y tenga lastima

de estos buenos Callosinos.

Mira sus pálidos rostros

en que el hambre estrago hizo,

y si no quieres por ti

hazlo al menos por tus hijos,

Aceptad Alhamar por Rey

y a nosotros por amigos,

(Pausa).

 

Cristiano:

He oído tu embajada,

Y por la Virgen Maria,

que en este lance he tenido

harta paciencia…. Infinita,

¿No has meditado insensato,

tus palabras atrevidas?

¡Miserable! Tu propones Cólera

a la gente Callosina

que cual tímido rebaño

se entregue a vuestra cuchilla?

Mal conoces, Mahometano,

del Español la hidalguía.

Es tan fiel y tan honrado,

que mil veces moriría

antes que entregar su patria

y cometer tal perfidia.

Anda y dile a tu Monarca;

a ese Alhamar que te envía,

que aquí somos Españoles

y un Español no se humilla.

No transige con palabras

las alabanzas le irritan,

y antes que perder su honor

quiere miseria y desdicha.

Tenemos hambre es verdad,

pero ¿qué importa la vida

si ha de estar entre cadenas

aprisionada y rendida?

¿Qué importa morir de hambre

morir de sed o fatiga

con tal que seamos libres

dignos hijos de María?

¿Qué importa que nuestras madres

y nuestra pobre familia

nos partan con sus lamentos

las entrañas cada día?

¿Qué importa que nuestros ancianos

el que la existencia mísera

por inanición termine

mientras mueran sin mancilla?

¿Qué importa a nuestros soldados

caer muertos de fatiga,

con tal que mueran luchando

contra la feroz morisma?

¿Y qué importa a todos juntos

el qué el hambre nos optima,

mientras quede en nuestro pecho

una ráfaga de vida?

Una ráfaga otomano,

tan solamente una chispa,

para poder defendernos

de vuestra raza maldita.

Esto dirás a tu Jefe;

que la Española milicia,

aunque con hambre y miseria

no comete villanías.

Dirasle, que siempre ha sido

arrogante y atrevida;

y humillarse…. nunca… nunca

primero darán la vida.

Has dicho  que algunos pueblos

se entregaron a tus filas

por miedo….. sin defenderse,

yo digo que eso es mentira.

Un pecho español no hace

semejante villanía.

Que venga Alhamar: que venga

a presenciar la partida

y aquí vera cual defienden

estos soldados sus vidas;

que venga y conmigo

probara su bizarría,

que aunque débil… tengo aliento

para ahogar su altanería.

Dirasle en fin Mahometano,

que desprecio vuestras iras;

ya vuestros miles alfanjes

que por doquiera

un puñado de Españoles

hambrientos les desafía.

(Pausa)

 

Moro.

¿Con que desprecias la paz

que mi Señor te convida?

Eres ciego ¡¡vive Alá!!

eres loco en demasía.

Yo bien se porque blasonas

de arrogancia y valentía

pero ¡Ay! Han de salirte

tus esperanzas fallidas.

Con fuego Esa a quien Virgen llamáis,

de los Remedios María,

sorda ha de estar a tus suplicas

de su favor desconfía.

Y su hijo que es tu Dios

y tu esperanza atrevida,

no escuchará tus clamores,

no te salvará la vida.

¿Qué puede el? Necio Cristiano.

¿Qué puede el? ¡Alá me asista!

No pudo librarse el mismo

de morir muerte maldita

Y

 

Interrumpiéndoleel

 

Cristiano:

Basta, basta vil traidor,

calla  tu lengua sacrílega,

no blasfemes de ese modo

de la majestad divina.

Calla impío tu torpeza

vas a pagar con la vida.

Trabase la lid al pronto

que ardiendo ya en santa ira,

leo en todos los semblantes

el fuego que les anima.

No hay treguas; guerra a muerte.

Juguemos vida por vida.

 

Moro:

Puesto que quieres la guerra la tendrás

no es culpa mía.

¡Soldados! vuestros alfanjes (con fuego)

no desmerezcan la altiva fama

que han adquirido

desde Jerez a esta villa.

Reluzca el hierro en los aires;

blandid  el hacha atrevida,

y haced sentir a Callosa

vuestra impertérrita ira.

No desmaye vuestro brío

Ante esa canalla impía.

Sed fuertes mostraros dignos

Descendientes de Ismaelitas.

Valor y muera el Cristiano

¡Guerra a Jesús y María!

 

Cristiano:

¡A las armas pues Cristianos!

defendernos nuestra villa;

la Virgen de las Injurias

que nos ampare y asista.

 

Moro.:

¡A las armas Mahometanos!

que no quede uno con vida

¡Mueran los Cristianos!

 

Cristiano:

¡Viva la Virgen Santísima!

¡Viva la Virgen Santísima!